3 soluciones para pintar muebles de cocina (Bricocrack)


Renovar el aspecto de tus muebles de
cocina es algo bastante sencillo. Hay una primera solución, por supuesto, que es que,
si tus puertas son de un formato estándar, puedes ir a la tienda y
comprar puertas nuevas y, con eso, ya cambias el aspecto de los muebles. La
segunda es elegir el estilo que nosotros queramos mediante pintura y darle ese
toque personal que nos gusta para nuestra cocina y llevarlo, además, al
estilo que nos apetezca en cuanto al tipo de pintura que usamos. ¿Qué es lo que
pasa muchas veces y en muchas consultas que nos hacéis? Que el resultado final de
pintar los muebles de cocina no acaba quedándonos como queríamos. Bueno, esto tiene que ver -y ésa es la verdad en el 99% de los casos- con que no preparamos bien
el soporte. Un soporte que no permite que nosotros pintemos encima de una manera
adecuada no nos va a dar un buen resultado. En este tutorial vamos a ver dos cosas.
Cómo preparamos perfectamente un soporte para asegurarnos de que
cualquier pintura nos quede muy bien y, luego, vamos a ver algunos ejemplos de
aplicación utilizando distintos tipos de pintura. Lo primero de todo es desmontar las puertas y lo hacemos aflojando este
tornillo que las sujeta en la bisagra. La primera cosa que yo siempre hago a la
hora de renovar los muebles es pensar con qué los quiero pintar, es decir, qué acabado les voy a dar. En este caso, hemos elegido esta pintura efecto madera
que va a conseguir que esto tenga una apariencia totalmente como si fuera
madera con sus vetas. Me voy a fijar en este caso en que esta pintura que yo he
elegido es una pintura sintética. Esto es la primera cosa que ya me va a marcar
el tipo de imprimación que voy a utilizar. Segundo aspecto fundamental: tengo que saber además de qué material
es aquello que yo voy a pintar. En este caso voy a pintar -algo muy habitual en
las puertas de los muebles de cocina- en un material plastificado. Esto lo voy
a saber generalmente porque, si paso un formón o paso un clavo sobre ello y
raspo, me doy cuenta de que aquí yo no noto que haya ninguna diferencia. Si esto fuera
un lacado, por muy duro que sea, no aguanta por supuesto el que yo pase
la punta de mi formón o que pase un clavo. Así es que, cuando veo que tiene esta resistencia y que no sale nada de debajo, es que efectivamente estoy en un plastificado. En este caso voy a utilizar una imprimación multiadherente
y sintética. Vamos a decorar tres puertas de tres muebles y lo que vamos a hacer va a ser, en otro de ellos, una técnica con chalk paint, un decapé, y vamos a utilizar en otra un esmalte. Como estos dos productos son al agua, en estos casos sí que utilizaré
una imprimación al agua. Lo primero que vamos a hacer es lijar
con una lija de grano grueso. Esto es muy importante sobre todo porque muchas veces no conocemos con qué están pintadas las cosas sobre las que estamos
trabajando, tienen brillos y es muy importante matarles un poco este
brillo y abrirles el poro para asegurarnos un buen anclaje de la
pintura que vamos a aplicar nosotros. Una vez que hemos terminado de lijar,
quitamos todo el polvo de la superficie y aprovechamos para limpiar también la zona de trabajo, para no estar mezclando polvo y pintura.
Ponemos cinta de carrocero en el interior de la puerta para que no se nos
manche por las zonas que no queremos pintar. Vamos a removerla muy bien, siempre es importante con las pinturas que nos aseguremos de
que está igual por abajo que por arriba. Estamos utilizando un producto sintético así es que esto siempre lo hacemos en lugares muy bien
ventilados y con las ventanas abiertas. En caso de duda o de que no tengamos esas posibilidades de que esté muy ventilado donde pintamos, nos ponemos una
mascarilla y ya está. La imprimación la aplicamos con el mismo
tipo de herramienta que vayamos a utilizar para la pintura. En este caso,
como vamos a dar luego una pintura que vamos a aplicar con brocha, vamos a
aplicar también la imprimación a brocha. ¿Qué ventaja tiene la imprimación multiadherente? Pues la primera que, efectivamente, me va a permitir, sobre una superficie
tan poco adherente como ésta, que me quede perfecta para recibir la pintura.
Y la segunda es que, aunque te equivoques y resulte que esta puerta no
es una puerta plastificada sino una puerta lacada, aun así, no pasa nada porque la
imprimación multiadherente te va a dar una capa perfecta para que puedas pintar
encima. Ésa es la ventaja de la multiadherencia. Como ves, nuestra imprimación está seca. En el caso de ésta que utilizamos nosotros -y me refiero en
concreto a ésta porque no pasa con todas las imprimaciones-, con una mano es más
que suficiente. Vas a ver que cubre perfectamente y que va a servirte como
anclaje perfecto para lo que venga ahora. Esta imprimación no necesita lijado pero
nosotros sí que vamos a usar la lija para quitar esta gota que nos ha quedado aquí. Vamos a aplicar ahora una pintura efecto
madera. Esto lo tienes ya contado en un tutorial que hicimos que se llamaba algo
así como “pintar con efecto madera”. Tú, entra en el buscador y pones bricocrack efecto madera y te sale esta aplicación precisa que vamos a hacer
nosotros. Vamos a hacer una primera base del color para que, cuando hagamos el
veteado, no nos aparezca el fondo blanco. Y, luego, cuando haya secado, le daremos
una segunda capa y haremos el efecto de veteado tan bonito que vas a ver. Lógicamente, para aplicar esta pintura,
tenemos que decidir en qué dirección queremos que vaya la veta de la madera.
Nosotros vamos a aplicarla en vertical. Este esmalte, aparte del efecto estético
que nos proporciona la imitación de madera, es muy indicado para la cocina
porque es un esmalte laca de poliuretano, que es especialmente duro y resistente. Una vez que tenemos seca la capa del esmalte inicial, vamos a aplicarle la segunda mano y hacer el efecto madera.
Vamos a utilizar la misma brocha que utilizamos para la primera mano sin limpiar
además, utilizando esta cajita Freshbox que nos permite mantener hasta 24 o
48 horas -según el tipo de pintura- las brochas sin limpiar. Aplica generosamente
la pintura para que podamos sacar el color final que nos marca la veta. Vemos cómo el propio producto al nivelar
va sacando la veta. Podemos dejar la veta como queda con la
propia nivelación o utilizar un veteador, una brocha recortada o una brocha seca
simplemente para exagerar un poquito más la veta. La siguiente puerta la vamos a hacer utilizando la chalk paint. Vamos a hacer un
efecto decapé. Si queréis ver con más detalle cómo se hace este efecto, podéis entrar en el tutorial que tenemos sobre esta aplicación. De todas maneras,
nosotros vamos a ver aquí más o menos también cuál es el procedimiento que
seguimos. Vamos, como siempre, a batir muy bien la
pintura. Como ves, lo vamos a aplicar sobre una puerta que ya hemos imprimado y lo hemos hecho, en este caso, con una
imprimación acrílica, es decir, una imprimación al agua.
Y podemos aplicar la chalk paint directamente, sin necesidad de lijar.
El decapé es una técnica en la que utilizamos un primer color como base. Lo
vamos a aplicar con una paletina. Lo vamos a hacer un poco a lo loco, no requiere una
aplicación especialmente cuidadosa. Con nuestra base de color ya seca,
podemos aplicar la segunda capa. Vamos a aplicarla con una brocha como
ésta, redonda, que es la que nos viene mejor para este tipo de aplicación de chalk paint. Nosotros hemos elegido un color gris
azulado, ahora que los grises están muy en tendencia, para darle la segunda capa. Por supuesto, en colores elige el que tú quieras. Nosotros aquí abajo te ponemos un enlace a la página de Montó y allí puedes ir a su carta de colores, ver lo que tienen y elegir lo que más te guste en cada caso. Una vez que ha secado esta mano, vamos a lijar a voluntad para que vaya saliendo el color de debajo y conseguir
ese efecto decapé que estamos buscando. Una pregunta que nos hacéis con mucha
frecuencia: ¿se puede aplicar esta misma técnica del decapé con pinturas que no
sean chalk paint o con un esmalte? Por supuesto, todo se puede en esta vida, pero conseguir lijar pinturas que no sean específicamente la chalk paint es muy
difícil y los acabados nunca te van a quedar igual. La pintura se llama así
“pintura efecto tiza” o chalk paint y es la que utilizamos para esta técnica, no hay
otra alternativa. Para proteger la chalk paint, vamos a darle
siempre una terminación. En este caso con un protector para exterior porque, como
en la cocina estamos en un ambiente húmedo y más exigente, ese protector de
exterior que sirve para la intemperie nos servirá perfectamente para la cocina. En
nuestro tutorial de cómo aplicar la chalk paint de exterior, vas a ver cómo se hace
esta aplicación. Además de proteger, con este producto avivamos los colores y destacamos un poco más el efecto de las texturas. Si tengo que hacer un acabado fino, me conviene también hacer una terminación
fina en la propia imprimación. En ese caso, utilizaríamos por ejemplo un
rodillo especial para esmalte. Vamos a aplicar ahora el esmalte. Esto ya ha secado perfectamente. ¿Lijamos este soporte? Pues, recuerda que no porque, en este caso, ni tenemos una superficie que lo exija, ni tenemos ningún tipo de
irregularidad y, además, como la hemos aplicado también con un rodillo, ha quedado totalmente liso para que podamos aplicar el esmalte. Lo vamos a hacer con
un rodillo de este tipo que son rodillos teflonados, especiales para este tipo de aplicación de esmaltes porque da una superficie muy muy lisa.
La primera mano que vamos a dar de nuestro esmalte, para que nos ayude a que
se extienda mejor, vamos a darla diluida con un 10% aproximadamente de agua. Como ves, nos hemos ido a un color morado. Éste es un color a la hora de pintar muy exigente porque es un color muy oscuro y
transparenta mucho por debajo el blanco. ¡No pasa nada! En los casos de colores tan
oscuros como éste, sencillamente le tendremos que dar una capa más.
Hacemos la capa fina, con muy poca carga. Los bordes los pintamos con el rodillo
muy descargado. Y ahora vamos a ver cómo nos queda la
siguiente mano de nuestro esmalte acrílico en la puerta.
La pintura cubre muy bien con este rodillo que es muy fino y que no deja
marcas al extenderla. De todas formas, no te preocupes porque es una pintura que
tiene muy buena nivelación en el momento del secado y desaparecerá cualquier
marca que tenga. Además, vamos a cruzar las pasadas del rodillo para asegurar una aplicación homogénea. Los bordes los hacemos siempre, acuérdate, con el rodillo descargado y vigilamos que no nos queden goterones ni
acumulaciones de pintura en los ángulos. Pues éstas son tres excelentes opciones
para hacer esa renovación de los muebles de cocina. En el caso del efecto madera,
porque estamos trabajando con un tipo de esmalte de poliuretano que es
francamente duro y resistente. La chalk paint que, como has visto, le hemos hecho una aplicación final con un protector que nos vale incluso para tenerlo a la
intemperie. Y, en este caso, porque estamos trabajando también con un esmalte que
siempre es un tipo de acabado muy resistente. Pero, fíjate, ¿el denominador
común cuál es? El que nosotros podemos hacer este tipo de aplicaciones gracias
a que tenemos una imprimación que ha conseguido que estas puertas de acabado
plástico se conviertan en una superficie perfecta para recibir cualquier
aplicación de pintura. Nosotros hemos elegido los colores y estilos que nos ha parecido. Dentro de estas opciones, por
supuesto, tienes el catálogo de Montó y todas sus cartas de colores para que
elijas aquello que más te guste en tu caso. Espero que te haya sido útil el tutorial, que nos hayamos ganado como siempre tu “like”, que te suscribas al Canal si no lo estás todavía y, como siempre, comparte este vídeo con todos tus amigos
a los que les guste el bricolaje.

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